A Homero

Letra de Cátulo Castillo
Música de Aníbal Carmelo Troilo
Compuesto en 1951

Tango dedicado a Manzi (Homero Nicolás Manzione, 1907-1951) que reinstala al poeta de «Sur» en su paisaje barrial. En la «jerga burrera» (lenguaje del hipodromo), «tres y dos» siginifica tres boletos jugados a ganador y dos a place. Francisco Loiacono nace a la vida del ambiente tanguero, bautizado así por el acierto de Carlos de la Pua (o «el malevo Muñoz») que lo llamo de esa forma «por la manera como caminaba» cuando ambos desarrollaban distintas actividades en el diario Critica, alla por el año 1926. Alcanzo gran popularidad en el ambiente de la noche porteña por su amistad con musicos y allegados al tango, sobre todo la que lo unio fraternalmente con Aníbal Carmelo Troilo.

«Pepe» alude a José Razzano («El oriental»), cantor y compositor uruguayo (1887-1960) que en 1910, después de haber grabado como solista, se unio a Carlos Gardel, con quien formo un duo, que fue después terceto al agregarse Francisco Martino y más tarde cuarteto al agregarse Saul Salinas. Fue grabado por Aníbal Carmelo Troilo con Roberto Goyeneche (1962), entre muchos otros.

Fueron años
de cercos y glicinas,
de la vida en orsai
y el tiempo loco.
Tu frente triste
de pensar la vida
tiraba madrugadas
por los ojos.
Y estaba el terraplen
y todo el cielo,
la esquina del zanjon,
la casa azul…
Todo se fue
trepando su misterio
por los repechos
de tu barrio sur.

Vamos,
veni de nuevo a las doce,
vamos,
que esta esperando Barquina,
vamos,
no ves que Pepe esta noche,
no ves que el Viejo esta noche
no va a faltar a la cita.
Vamos,
total, al fin, nada es cierto
y estas, hermano, despierto
juntito a Discepolin.

Ya punteaba
la muerte su milonga.
Tu voz callo el adios
que nos dolia.
De tanto andar
sobrandole a las cosas
prendido en el final
fallo la vida.
Ya se que no vendras
pero, aunque cursi,
te esperara lo mismo
el paredón
y el tres y dos
de la parada inutil,
y el fraternal rincon
de nuestro amor.