A la luz del candil II

Letra de Julio Navarrine
Letra de Carlos Flores

¿Me da su permiso, señor comisario?
Disculpe si vengo tan mal entrazao;
yo soy forastero y he caído al Rosario
trayendo en los tientos un güen entripao;
quizás usted piense que soy un matrero,
yo soy gaucho honrado, a carta cabal;
no soy un borracho ni soy pendenciero,
señor comisario: sí soy criminal.

Arrésteme, sargento,
y póngame cadenas;
si soy un delincuente,
que me perdone Dios.

Yo he sido un criollo güeno,
me llamo Alberto Arenas;
señor, me pisotearon
sin compasión los dos;

mientras yo fui a otro pago,
un tordo traicionero
se me ganó el nido,
¡qué importa lo demás!

En prueba de la infamia
Salí del entrevero
Con un amigo menos
Y una traidora más.

Aprete, sargento, que no me retobo…
yo quiero que sepa la verdad de a mil:
la noche era oscura como boca’e lobo;
testigo solito, la luz de un candil…
Total, cuasi nada: un poncho de sombras
Que apaga en la noche una maldición;
y allí, comisario, si usted no se asombra,
yo encontré dos vainas para mi facón.